El siguiente viaje fotográfico muestra la sorprendente Reserva Nacional Alto Loa, cuya creación definitiva aún está en proceso. Su nombre se debe a que protege el nacimiento del río Loa, el más largo de Chile con 440 km de longitud.
Acantilados formados por el río Loa a lo largo de miles de años.
La R. N. Alto Loa se ubica al extremo noreste de la Región de Antofagasta. El principal acceso es mediante la ruta 21 que comunica la ciudad de Calama con el poblado altiplánico y fronterizo de Ollagüe (3660 m.s.n.m.), muy próximo a la mágica Bolivia. Gracias a estas condiciones es posible encontrar a una importante comunidad indígena de la etnia quechua.
Vista del Salar de Carcote.
Lo primero que impresiona a quien visita estas tierras es la gran altura geográfica en la cual se sitúa, entre 3.300 a 6000 m.s.n.m. aprox. Conformando este extenso paisaje encontramos imponentes volcanes como el Ollagüe (5.870 m.s.n.m.) y el Aucalquincha (6.075 m.sn.m.). Entre sus cerros destacan el Miño, Chela, Polán, Gordo, Chalhuire, Carcote, San Martín, Peineta y Palpana.
Cumbre Volcán Ollagüe o también conocido como Santa Rosa en su lado boliviano.
Volcán Ollagüe.
Cerro Palpana.
A los 3.700 m.s..n.m se encuentran los salares de Ascotán y Carcote, donde habita una interesante fauna como: parina grande, parina chica, flamenco chileno, suris, zorros culpeos y vicuñas. En la actualidad el Salar de Carcote es de propiedad privada por lo tanto no sería incluido en la dentro del área de la reserva, sin embargo existe el compromiso de protegerlo. En el Salar de Ascotán sólo se pretende proteger su borde oriental donde nidifican flamencos, mientras que en otras áreas del salar se continuaría extrayendo Borax.
Vicuña en el Salar de Ascotán con el Volcán Ollagüe al fondo
Laguna Verde ubicada en el Salar de Carcote.
Al internarse por los cerros nos encontramos con la formación del tolar (arbustos) donde es posible encontrar diversas cactáceas, como:
El puskayllo o ayrampo (Cumulopuntia ignescens) forma cojines densos semiesféricos, sus espinas crecen en grupos de 6 a 20 unidades y su color varía desde el amarillo al rojo pardo. Esta especie se distribuye entre Puno (Perú) y el altiplano chileno-boliviano entre los 3.300 a 4.500 m.s.n.m.


El cardón blanco o chastudo (Oreocereus leucotrichus) es un hermoso cactus de crecimiento columnar que alcanza de 1 a 2 metros de altura y de 6 a 12 cm de diámetro. Al verlos de cerca nos recuerdan el pelo de los llamos de los pastores, ya que según la localidad donde los encontremos pueden presentar abundantes “pelos” de colores blancos, rojizos o negros de hasta 10 cm de largo. Se distribuye hacia el norte hasta Arequipa Perú y crece entre los 3.000 a 3.800 m.s.n.m.


El cardón o pasakana (Echinopsis atacamensis) es un gran cactus de hábito columnar que alcanza hasta los 8 metros de altura y de 30 a 60 cm de diámetro, los ejemplares adultos presentan ramificaciones con forma de candelabro. Sus flores miden entre 10 a 15 cm de largo. Su madera ha sido muy utilizada en construcciones y artesanía por lo tanto al interior de la reserva está prohibido extraer restos de su madera. Su distribución en Chile se restringe entre el Alto Loa y San Pedro de Atacama, también se encuentra en las cercanías de Argentina y Bolivia.
Cuando los arbustos son menos densos y la altura supera los 3.900 m.s.n.m. se encuentra la formación de la estepa andina donde se distinguen los bofedales y la pradera andina perenne o pajonal. Los bofedales son terrenos húmedos cercanos a arroyos y esteros o en aguas de difícil drenaje, donde se forman cojines de verdes hierbas que brindan las condiciones para una variada avifauna y también anfibios, en la reserva está representada en los sectores del Miño y Chela. Por otra parte se encuentra la pradera andina perenne o pajonal que está formada por gramíneas xerófitas agrupadas en champas y asociadas a arbustos enanos o hierbas perennes, una de sus especies más comunes es la paja brava (Festuca chrysophylla). Este tipo de plantas sirve de forraje para camélidos nativos y domésticos, además proveen refugio a diversos insectos y reptiles.
Paja brava (Festuca chrysophylla).
Lagartija pantera juvenil (Liolaemus pantherinus).
Acompañando a la paja brava se encuentra la llareta (Azorella compacta) especie cuya superficie fotosintética es muy similar a un cojín verde, muy compacta y dura. Tiene un lentísimo crecimiento, para tener una idea, un metro cuadrado de esta planta puede demorar siglos en formarse. En el pasado esta especie al igual que la Keñoa (Polylepis tarapacana) en forma de carbón fueron utilizadas como combustible para salitreras y mineras como en los inicios de Chuquicamata, incluso se utilizaron masivamente para la construcción y funcionamiento de un tren que comunicaba Antofagasta con La Paz. Por estos motivos ambas especies fueron llevadas casi a la extinción.

llareta (Azorella compacta)
Formaciones boscosas de Keñoa (Polylepis tarapacana).
Corteza de Keñoa.
Con respecto a la fauna asociada a los vitales cursos de agua como se pueden observar en Lequena, destacan entre las aves los gansos andinos o piuquenes, el pato juargual del norte (Lophonetta specularioides alticola), el pato puna (Anas puna) y el tijeral cordillerano del norte (Leptasthenura aegithaloides berlepschi).
Pato juargual del norte (Lophonetta specularioides alticola)
Pato puna hembra (Anas puna)
Tijeral cordillerano del norte (Leptasthenura aegithaloides berlepschi)
En los sectores montañosos es común la presencia de guanacos y vicuñas, camélidos sudamericanos que se organizan en pequeños grupos de individuos, lo cual les sirve como método de defensa contra el mayor depredador de estas alturas, el puma.
Guanacos (Lama guanicoe)
Vicuñas (Vicugna vicugna).
Vicuña (Vicugna vicugna).
De todos aquellos lugares sorprendentes que tiene nuestro país, este uno de esos lugares que hay que conocer. Una vez allí el espíritu se eleva bajo la guía protectora de los majestuosos volcanes.
Quisiera aprovechar la oportunidad para agradecer a don Sacarías Condori por su gran compañia, por compartir con nosotros sus conocimientos ancestrales y por mostrarnos esos lugares secretos que pocos tienen el honor de conocer, a Catalina Parra por su sabiduría y admirable valor, a Carlos Garín por su gentil identificación de reptiles y a Fabiola Gamboa por su única compañia y por facilitar valiosa documentación de la R. N. Alto Loa.
Quisiera aprovechar la oportunidad para agradecer a don Sacarías Condori por su gran compañia, por compartir con nosotros sus conocimientos ancestrales y por mostrarnos esos lugares secretos que pocos tienen el honor de conocer, a Catalina Parra por su sabiduría y admirable valor, a Carlos Garín por su gentil identificación de reptiles y a Fabiola Gamboa por su única compañia y por facilitar valiosa documentación de la R. N. Alto Loa.

5 comentarios:
Quillo, esto es una gozada. Si el parque es la mitad de bello que como tu lo plasmas en imágenes merecería la pena ir a Chile a verlo.
Un abrazo, Fran A.H. Alvarado
Muchas gracias por tu comentario!
Por supuesto que serás recompensado Fran, si vas a esas alturas a contemplar la inmensidad de Los Andes, lejos de las ajetreadas ciudades y más cerca de ese cielo estrellado.
Felicitaciones por tus trabajos artísticos, son de gran calidad.
Saludos!
Cristian S.
¡¡Qué preciosidaddd!!
Bueno todo tu blog, tendré que perderme más por estos lares.
Un abrazo desde León (España)
Irma.-
Felicitaciones. Estaba buscando qué contaban los blogs sobre los bofedales de Chile. y apareció éste en mi camino.Tienes buenas fotografías, pero no son suficientes para transmitir lo que ocurre en el espíritu en el encuentro con éstos paisajes. El desierto y el Altiplano son paisajes únicos. En mis aventuras por distintos lugares del mundo, creo que el lugar que mas me sorprende siempre, es mi propio país,el espíritu se enaltece. De desierto, solo la palabra.Saludos, y estaré atenta a tus publicaciones.
bonito trabajo felicitaciones Nícolas.
salu2 desde el norte de Chile Ricardo Leighton
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